Tintín, mucho más que ficción

El conocido pelirojo Tintin y su inseparable compañero de aventuras, su perro Milú, han sido durante años entretenimiento de pequeños y mayores. Pero este personaje salido de los cómics, ha supuesto mucho más, ha servido para mostrar y denunciar las tendencias ideológicas y los errores políticos que la historia del siglo XX recoge.

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Tintín es una de las series europeas de historia del siglo XX, que ha influido más desde su origen. Su autor es el belga Georges Rami (Hergé), que publicó el primer álbum en 1930. Tintín es un joven reportero apasionado que viaja por todo el mundo junto a su perro Milú. De entre los personajes secundarios, hay algunos que merecen ser  nombrados ya que han alcanzado casi tanta credibilidad como los mismos protagonistas. El Capitán Haddock, el profesor Tornasol o los detectives Hernández y Fernández.

Las aventuras de Tintín están ambientadas en lugares reales de los cinco continentes, además de lugares creados por el autor. Desde sus inicios la serie ha tenido mucho éxito, y ha sido traducida a diferentes lenguas. Aparte del francés, la primera lengua a la que se tradujo las aventuras del periodista pelirojo, fue el portugués, y posteriormente a las lenguas europeas, inglés, español y alemán.

En un principio, la serie era en blanco y negro, Tintín no se publicó en color hasta 1937, y fue en Portugal, antes incluso que en su país natal. Lo más original de Tintín es que ha conseguido transmitir la historia del siglo XX, desde una perspectiva diferente, como testigo cercano a los hechos.

Las primeras aventuras, abarcan desde 1930 hasta 1934. Tintín en el país de los soviets narra la incursión del reportero en la Rusa soviética. Pero no se trata solo de entretener a los jóvenes sino de mostrar los peligros que entrañaba el comunismo. En su segunda aventura se puede ver el Congo belga, dónde el autor demuestra una defensa o alabanza a las ventajas del colonialismo, con ciertos aspectos racistas. Este cómic continúa siendo objeto de polémica. En Tintín en el Congo un grupo de gansters planean hacerse con el negocio de diamantes en el Congo y es un anticipo de la tercera aventura, Tintín en América. Dónde el pelirojo y su inseparable perro viajan a Estados Unidos y además de acabar con los planes de los gansters, visitan a los pieles roja, una forma que tiene el autor de denunciar los abusos a los indios en Estados Unidos. Es entonces cuando el  periodista Tintín decide tomarse unas vacaciones y viaja a lugares exóticos como Egipto o la India.

No es hasta la víspera de la Segunda Guerra Mundial, cuando aparece de nuevo en El loto Azul, que supone una denuncia al racismo, y al colonialismo chino además de terminar con los tópicos hacerca de Oriente. Se considera hasta entonces la mejor obra de Hergé. También dedicó al nacionalismo de Hitler la historia de La isla negra.

Por estar tan ligado a la historia, las aventuras de Tintín también han sufrido consecuencias tales como las restrincciones del papel o la liberación de Bélgica. Pero además en las reediciones de los álbumes ya publicados, Hergé se vió obligado a modificar algunos aspectos que mostraban su ideología, así como suprimir algunas viñetas que no fueron aceptadas por la crítica.

Al morir Hergué dejó inacabado Tintín y el Arte Alfa, que trataba de arte moderno y sectas religiosas. A pesar de haber muchas opiniones al respecto se decidió no continuar las aventuras del personaje, pero a pesar de ello, sigue siendo un clásico actual.

María Jesús Molero Ramírez.

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